Esta cirugía implica la extracción de los implantes mamarios junto con la cápsula que se forma alrededor de ellos, todo en una sola pieza. La cápsula es un tejido fibroso que se desarrolla de manera natural tras la cirugía de aumento mamario y, en la mayoría de los casos, no causa problemas. Sin embargo, en algunas pacientes, pueden surgir complicaciones como la enfermedad por implante mamario, contractura capsular o incluso linfoma anaplásico de células gigantes.
La enfermedad de implantes puede manifestarse con síntomas sistémicos que incluyen dolores articulares, aumento de peso, dermatitis, ansiedad, dificultad para concentrarse, caída del cabello y enfermedades autoinmunes. Si la cápsula se contrae, puede provocar síntomas locales en el seno y deformidades, y el dolor no se aliviará por completo hasta que se retire la cápsula. Existen varios grados de contractura capsular, lo que puede influir en la decisión de realizar esta cirugía.
La cirugía.
Existen varias opciones de anestesia, siendo la anestesia general la más comúnmente utilizada por los cirujanos plásticos. Las incisiones dependen de la protesis mamaria y pueden ser periareolares, circunverticales o en forma de ancla.
Durante el procedimiento, se diseca la cápsula que rodea el implante utilizando electrocauterio, con el objetivo de evitar su ruptura. Aunque lo ideal es no romper la cápsula, esto no siempre es posible, y pueden ocurrir pequeñas perforaciones. Lo crucial es asegurar la extracción completa de la cápsula.
Una vez retirada, se coagulan los vasos sanguíneos y se reorganiza el tejido mamario, que puede haber sido deformado por el implante. En algunos casos, se pueden requerir lipoinjertos inmediatos o una segunda cirugía para lograr la forma deseada.


Al finalizar la reconstrucción, se reposicionan los tejidos y se cierran las incisiones, que generalmente quedan en forma de T invertida. Para manejar cualquier sangrado residual, se coloca un dren que se retirará según la cantidad de sangre que drene en los días posteriores. Las heridas se cubren con micropore y se coloca un sujetador postoperatorio para reducir la inflamación. Finalmente, la cápsula se envía a estudio anatomopatológico para su análisis.
Después de la cirugía.
Debe seguir la fórmula médica e instrucciones entregadas por su cirujano plástico . Se recomienda utilizar el brasier el primer mes postoperatorio, esto ayudará a disminuir la inflamación y tener mejores resultados.
Es posible que al realizar cierto movimientos sienta un dolor en el punto donde esta fijado el dren. Este dren se retirará dependiendo del sangrado drenado que es variable en cada paciente.
Antes de salir de la clínica se le explicará cómo se debe vaciar el dispositivo donde se acumula la sangre y/o suero drenados. Se debe llevar un registro diario de los líquidos drenados.
La capsulectomía en bloque no puede garantizar que los síntomas de la enfermedad de prótesis mamaria desaparezcan. Sin embargo, en la mayoría de las pacientes se ha reportado alivio o desaparición de los síntomas.



